Analogías

La electricidad y la IA

Hace poco le comenté a un amigo: creo que me siento como debieron sentirse muchas personas a principios del siglo XX cuando el consolidado invento de la transmisión y control de la electricidad comenzó a permitir invenciones prácticamente a diario. Ya sólo el invento del bombillo cambió la manera de vivir y trabajar, pero junto con él vinieron cosas que para nosotros son hoy tan normales como la aspiradora y la lavadora y que mejoraron la vida de las personas. Y junto con ellas vinieron muchos más dispositivos eléctricos que seguramente sorprendían constantemente a las personas de la época.

Hoy siento que está sucediendo algo muy similar con la inteligencia artificial y la robótica. Todos los días veo noticias sobre nuevos avances, servicios y aparatos. Y por más que trato de enterarme de lo que sucede y hasta de usar las nuevas aplicaciones, el ritmo de aparición es más rápido que mi ritmo de apropiación.


Literatura y ciencia

Hay otra analogía en la que he venido pensando hace unos días, y es la siguiente.

Me gusta escribir y me gusta leer. Ficción, ciencia ficción, crónica, ensayo, biografía, en general muchos géneros. Y también me gusta estudiar y aprender, lo cual lo necesito constantemente para mi trabajo, más que todo relacionado con matemáticas, física, programación e ingeniería.

Y hace poco sentí que estudiar y aprender (me atrevería a decir que sobre cualquier tema) es como leer y escribir una novela sobre ese tema. O tal vez un conjunto de novelas. Una trilogía, tetralogía, o una serie sin final.

Cada uno de nosotros aparece en algún punto de la historia de ese tema (de lo que estamos aprendiendo y estudiando), y comenzamos a leer sobre eso, leemos de aquí y de allá, precuelas y secuelas, nuevas y antiguas, y vamos entendiendo cómo se relacionan los conceptos, qué personajes hicieron qué, en qué momento, cómo y dónde, y vamos formando toda la novela en nuestra cabeza.

A veces nos encontramos con otras personas que están leyendo lo mismo (estudiando y aprendiendo el mismo tema, o aplicándolo), o algo relacionado, y podemos conversar sobre ellos como si estuviéramos hablando de una película o un libro: si conoce tal método, si ha tenido problemas aplicando esto o aquello, si sabe por qué algo se hace de cierta forma. Tal vez esa persona ha leído otros libros de la serie y tiene información que nosotros no conocíamos y la comparte con nosotros, o viceversa, y entonces nosotros descubrimos un misterio, un detalle, una parte que no teníamos en nuestro mapa, en nuestro radar.

Y creo que si seguimos leyendo sobre ese tema durante mucho tiempo, van a pasar inevitablemente varias cosas:

- Llegará el momento en que conozcamos prácticamente todos los autores, libros, temas y conceptos. Vamos a conocer el universo, o como se dice ahora, el metaverso de nuestro campo de estudio, de la novela que estamos estudiando. No digo saberlo de memoria, pero sí que existen tales libros, autores y métodos, y que tratan más o menos de tal cosa.

- Comenzaremos a llegar a los límites de la historia de nuestro tema, a los bordes del espacio y el tiempo de la novela, lo cual no significa para nada que sea el final de lo que estamos estudiando, sino por el contrario, es el límite con otra novela, con otro tema para estudiar y aprender.

- Encontraremos partes de la historia poco visitadas o entendidas, o paradojas, o preguntas sin resolver, y entonces nosotros podremos comenzar a escribir también parte de la novela.

Seguiré leyendo y escribiendo novelas.

Comentarios