Estaba escuchando un podcast en donde entrevistaban a alguien como de mi edad (casi 35), un muchacho, y decía algo de que cuando estaba pequeño su mamá salía a correr. Y entonces me hizo preguntar: ¿acaso recuerdo que mis papás salieran a correr cuando yo estaba pequeño? ¿o que fueran al gimnasio? ¿o que se encontraran frecuentemente con amigos?

Nada de eso. Y entonces caí en cuenta de lo diferentes que pueden ser las vidas, las realidades. ¿Cómo sería mi vida si de pequeño hubiera tenido ese ejemplo de mis padres? Ese ejemplo de salir a hacer ejercicio, de ir al gimnasio, de tener vida social. No estoy diciendo que no hicieran algo de ejercicio de vez en cuando en la casa, o que no hablaran esporádicamente con alguien del trabajo fuera del horario laboral. Pero no era la norma.

La norma era visitar a familiares, ir a cine, ir a la finca, comer juntos y otras cosas más que me parecen igual de importantes. Pero eso no impide de que me sorprenda al pensar que mis papás no hacían mucho ejercicio, y que no tenían un círculo social grande. Nada de clubes obviamente. No vine a saber qué era eso sino hasta cuando ya estaba en bachillerato, y nunca se me cruzó por la cabeza que pudiera hacer parte de alguno. Lo veía como para gente con mucho dinero, y nunca nos consideré así. 

A esa primera sorpresa debo añadirle la segunda que aterrizó sobre mí: yo sí intento hacer ejercicio, ir al gimnasio, mantener una actividad física regular, y casi que me obligo a mantener una relación constante con amigos. Pero no es fácil. A veces me tengo que obligar bastante para lograrlo. Para conseguir así sea algo mínimo, porque el resultado más pequeño vale más que nada. Pero entonces ahora caigo en cuenta de que tal vez me cuesta tanto precisamente debido a que no tuve un ejemplo directo. Sí me motivaron a practicar deportes y me acolitaban visitar a mis amigos, pero creo que el ejemplo directo tiene un peso fundamental en la creación de personalidad, carácter y hábitos.

Ya no hay nada que hacer, seguiré esforzándome. 

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