Sillas - Rincón de escritura 1
Cuando 'porcuapá' me dijo que el tema era 'silla/asiento', no se me ocurrió nada inicialmente.
Simplemente una silla, un asiento.
Luego me acordé de la silla del consultorio odontológico de mis papás. La del consultorio de mi papá. La del consultorio de mi mamá, en el barrio Cuba. O la del consultorio de mi colegio, también con mi mamá, o la del consultorio del segundo piso del edificio donde estaba el consultorio de mi papá, también con mi mamá. Ya sé que es confuso, pero sólo tienen que saber que había muchas sillas de consultorio odontológico, y en todas ellas estaba mi papá o mi mamá, mirándome, con tapabocas, instrumento en mano, y una luz blanca intensa cegándome.
Estoy casi seguro que por eso, en lugar de ser un tormento y un motivo de pavor, ir al odontólogo lo más normal del mundo. Mi mayor preocupación era que mis papás me descubrieran una caries. ¿Cómo podría atreverse a tener una caries el hijo de dos odontólogos? era como un reto, como una misión para mi, y también motivo de orgullo cuando mis papás me decían, luego de una consulta, que tenía muy bien los dientes, que siguiera así, que no gustaría tener tantas calzas como ellos.
Creo que aún hoy no tengo calzas, y siento responsabilidad y orgullo por mi dentadura.
Una silla odontológica es más bien un artefacto muy tecnológico con respecto al estándar normal de lo que es una silla. Tiene botones, palancas, sube, baja, rota y se inclina. Soportan mucho peso y son caras.
Pero hay otras muchas sillas mucho más simples y con funciones, importancias y reconocimientos similares o superiores. Pensemos en las sillas de colegio. O en las sillas de un teatro. Pensemos en la silla del Papa, o la de un rey. Pensemos en Trono de Hierro. Sillas donde sentarse significa reconocimiento, poder o terror, como la silla eléctrica.
En realidad las sillas pueden ser muy sencillas, somos nosotros quienes les otorgamos un significado, las convertimos en un símbolo. Pero siguen siendo una silla, un objeto que, como las camas, no es que haya cambiando mucho a lo largo de siglos o milenios.
La silla y la acción de sentarnos están relacionados también con una de las transformaciones que nos permitió avanzar como civilización: el sedentarismo y los asentamientos.
Sin embargo, ahora el sedentarismo es lo que debemos evitar si queremos tener una buena salud, pero es lo que implican muchos trabajos frente a un computador.
Sedentarismo, pantallas y Nutriscore E es lo que nos persigue por estos días. Las sillas pasaron de aliadas a enemigas. Menos las de consultorio odontológico, esas siempre me van a recordar a mis papás.
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